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Cómo decorar una hoja de otoño

Una de las cosas que más me gustaban del colegio en otoño, era ir a un parque a recoger hojas caídas, y después decorarlas de diferentes maneras. ¿Han comenzado a cambiar de color las hojas de tu ciudad? Cuando acaba el verano, en muy poco tiempo pasamos de ver las hojas frondosas y verdes, a verlas empezar a amarillear, a secarse y a caerse.

Es una actividad muy divertida que aún hoy, les encanta a los niños. Por eso es una gran idea poder hacerla con nuestros hijos o sobrinos. Además, he encontrado varias maneras de decorar esas hermosas hojas que tan fácilmente podemos encontrar.

Cómo decorar una hoja de otoño

Incluso podemos simplemente dejarlas secar y convertirlas en un original marcapáginas.

Hacer un original confeti

Esta es una idea simple pero brillante: saca tu troquelado o punzones y comienza a hacer divertidas formas con las hojas. Mariposas, flores, corazones, estrellas, etc., que si quieres podrás pintar o dejar al natural. Luego se pueden pegar en un libro o lanzarlos por los aires como confeti.

Hacer animales

Esta es otra vuelta de tuerca simple, pero innovadora en la decoración con hojas: Hacer animales con las formas de las hojas. Se podría asemejar a cuando nos tumbamos en un prado y jugamos a encontrar animales en las nubes. Así podemos hacer búhos, pollitos, camaleones, erizos, etc. Si quieres, también se le pueden pintar ojos, boca, picos, alas, o incluso pegar hojas más pequeñas como diferentes partes del cuerpo. Los puedes pegar en más hojas que se asemejen a una rama o a unos árboles, etc.

Con impresión en cera

Para poder conservar las hojas que recogemos, y que no se rompan con el paso del tiempo, la mejor manera es sumergirlas en cera.

Para ello tienes que derretir al fuego la cera de una vela (preferiblemente de color blanco o crema) y dejar que enfríe un poco, pero que todavía esté líquida. En ese estado, el siguiente paso es sumergir cada hoja cogiéndola por el rabillo , hasta que esté totalmente cubierta.

Después sólo hay que dejar que enfríe durante unos minutos para que se seque por completo. Para poder hacer mejor este proceso de secado, las podemos colgar de una cuerda con unas pinzas. A través de la cera se pueden ver todas las venas de la hoja, por lo que, además de divertido, es didáctico.

Pintarlas con pintura

Ármate de pincel y temperas, y empieza a desarrollar tu creatividad pintando lo que se te ocurra en las hojas. Es una actividad perfecta para realizar con los niños en invierno, cuando no se puede salir mucho a la calle. Cada hoja se puede convertir en un animal, en una persona, o en su personaje favorito.

Con estas hojas pintadas, también se pueden hacer impresiones en una hoja de papel, marcando la pintura y creando nuevas formas.

Seguro que se os ocurren muchísimas formas más de decorar unas hojas de otoño. ¡A ponerlas en práctica!